España es un país decapitado, donde una oligarquía gestiona sus pactos y pone a la población de cuatro patas para que hagan de paganos de sus desmanes. En efecto, cualquiera que lea la modificación de la constitución se dará cuenta que sólo hay verborrea inútil (tan propia de nuestros políticos) por lo que respecta al techo de gasto. Pero llegado el momento deja lo inútil y se concreta en lo siguiente:
Art. 135.3. El Estado y las Comunidades Autónomas habrán de estar autorizados por Ley para emitir deuda pública o contraer crédito. Los créditos para satisfacer los intereses y el capital de la deuda pública de las Administraciones se entenderán siempre incluidos en el estado de gastos de sus presupuestos y su pago gozará de prioridad absoluta. Estos créditos no podrán ser objeto de enmienda o modificación, mientras se ajusten a las condiciones de la Ley de emisión.
En azul está la redacción del texto original y en rojo la modificación, la única modificación que merece la pena.
Como los acreedores son mayormente unas empresas que se llaman bancos, lo que está diciendo la Constitución es que se legisla para poner delante de los ciudadanos a unas empresas con “prioridad absoluta” sobre todas las personas que pagan impuestos y que son los verdaderos acreedores del estado en primerísimo lugar, no los bancos que sólo llegan después, cuando el gasto del gobierno excede al de los ingresos (y que por supuesto la población no tiene culpa alguna de que así sea).
Semejante barbaridad (decir que los primeros acreedores no son los ciudadanos sino los bancos, ¡¡EN UNA CONSTITUCIÓN!!) no la verá nunca en ninguna carta magna, excepto tal vez en la de algún país gobernado por bancos, evidentemente. Porque en ese caso estarían grabando a fuego la última garantía de sus préstamos y entonces ya no hablaríamos de un país libre, sino de una especie de nuevos negros encadenados y sometidos para remar en las galeras financieras, endeudándose. Por supuesto, los políticos serían los negreros.
Este cambio es equivalente a decir, por ejemplo, que cuando el estado pague el material fungible de oficina de las administraciones dará “proridad absoluta” a tales empresas. O cuando pague los medicamentos a tales otras. Pues pedir crédito no es otra cosa mas que comprar dinero ahora para pagarlo más tarde en el futuro.
Pero amigo, el estado cobra impuestos para pagarlos (devolverlos de alguna forma) “con prioridad absoluta” sólo a la sociedad (su principal acreedor), no para invertir el orden y entregarlo primero a la banca. Es decir, sin dar “prioridad absoluta” a unas empresas particulares, que llegan siempre después de los contribuyentes dando créditos y muchas veces de forma temeraria.
Es cierto que entre los proveedores de las administraciones abunda la corrupción, pero en ningún estatuto o constitución se formaliza por escrito esa corrupción, al menos hasta el extremo en que se ha realizado en España. Es decir, el añadido sólo puede ser fruto de una elevadísima corrupción institucional.
¿Les suena correcto entonces este cambio? Con ejemplos sencillos se observa que la modificación es inconstitucional y muy probablemente un fraude de ley (es decir, una obtención legal de un resultado contrario al conjunto del orden jurídico) tan descomunal que automáticamente deslegitima a todo el Congreso y los órganos de gobierno del país. ¿¡DÓNDE ESTÁN EN ESPAÑA LOS JURISTAS!? Por supuesto, estos cambios son sólo la continuación de la modificación de la ley concursal, donde se les daba a las instituciones financieras prioridad absoluta a la hora de cobrar y prácticamente se dejaba a efectos prácticos la gestión del concurso en sus manos. Como el estado y las administraciones públicas no pueden someterse a un concurso de acreedores, sólo quedaba modificar la constitución para salvar este “estúpido contratiempo”.
Podría ser que a usted amable lector todo esto le importe un bledo. Y que si en su casa llega a faltar el papel higiénico es capaz hasta de limpiarse con la bandera. Si forma parte entonces del inmenso equipo de descerebrados de este país, entonces deje de leer. No pierda más el tiempo y amórrese a la TV, que es donde se publicitan y legitiman los corruptos que han realizado esa impresionante estafa a la sociedad. Pero si no quiere formar parte de los borregos, entonces puede continuar. Porque su conciencia se lo permite.
Nadie mejor para introducirles en esta primera parte que uno de los pocos españoles con suficiente conocimiento de causa sobre la verdadera transición. Sólo después de ver estos vídeos (todos ellos muy breves y con ideas muy concisas y claras) podrá entender las siguientes dos partes. Que ustedes lo disfruten, especialmente el último vídeo de la serie.

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3 Comments
anónimo
(@Twitter) 09 Sep 2011 01:09 pm
Y mientras tanto, los opinadores profesionales de todos los medios de comunicación discutiendo si son galgos o podencos.
Un mago, para hacer el truco, necesita distraer. Mira como te entretengo con la mano derecha, mientras que la izquierda da el cambiazo. Pues es exactamente lo mismo: la reforma constitucional era para poner al principio de la fila de pagos a banca y gran capital, antes incluso que pago de salarios a funcionarios de salud y seguridad, ahora que previsiblemente no habrá para pagar a todos.
Para que la gente no se dé cuenta. Y como en España no lee ni dios y nadie leerá la reforma, hacemos unos pases de mano para que la gente discuta sobre limitación de gasto y referendum de reforma.
Y están todos en la tortilla. Ni un canal de televisión, ni un opinador profesional/tertuliano de cuota, ni un partido, está diciendo lo que se están haciendo, todos están con el jueguecito de entretener al populacho mientras le meten la mano en la cartera.
Logos
(@Twitter) 09 Sep 2011 06:09 pm
Interesados en el tema, ver http://reformazo.com/
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(@Twitter) 10 Sep 2011 10:09 am
Para eso les pagan. No los leas, ni escuches, ni veas la tele ,ya!