“En 1993, Suecia introdujo un sistema de opción escolar y de bonos inspirados en las ideas de los economistas americanos Milton y Rose Friedman” escribe Odd Eiken, vicepresidente ejecutivo de Kunskapsskolan (Escuela del conocimiento), una innovadora red de escuelas en Suecia y arquitecto del modelo de bono escolar sueco, en el periódico Washington Examiner:
Aunque el sistema era tan polémico entonces como cualquier propuesta de bono escolar en Estados Unidos, el derecho a escoger escuela y llevarse la financiación consigo… es hoy extensamente aceptado por todos los partidos políticos.
Hasta el Partido Socialdemócrata de Suecia apoya el sistema y dio por concluido recientemente un debate interno sobre las escuelas con fines de lucro, aceptando que no hay ventaja alguna en mantener colegios que pierden dinero. Las escuelas se deben juzgar por su rendimiento académico, no financiero.
Suecia ofrece la opción escolar universal. Los fondos públicos van allí donde van los niños: es decir, a la escuela que hayan escogido sus padres. La red de escuelas de Kunskapsskolan se administra de forma privada y es popular entre los padres.
Hablando en el Instituto Cato durante la Semana de la Opción Escolar que se celebró en el mes de enero, Peje Emilsson (dueño de Kunskapsskolan) apuntaba que “Kunskapsskolan se fundó en 1999 y hoy cuenta con más de 10,000 alumnos”.
Emilsson también expuso las ventajas de la Kunskapsskolan, comentando que su exclusivo modelo de escuela está pensado de forma que favorece las leyes del mercado y por tanto promueve la diversidad educativa. Esto ayuda a cubrir la variedad de necesidades que tienen los niños en vez de exigir que todos los alumnos aprendan de una manera uniforme.
Por tanto, no es sorprendente que los resultados estén demostrando cómo los alumnos de estas escuelas están superando a los niños que van a las escuelas públicas. Sacan mejores notas en sus exámenes y tienen un rendimiento académico más elevado.
Y mientras que Suecia ofrece a sus estudiantes esta opción escolar, en Estados Unidos y otros países europeos limitan a la mayoría de alumnos sus opciones educativas, excepto para las familias más pudientes. Como consecuencia, muchos niños se ven forzados a permanecer en escuelas públicas que no cubren sus necesidades. Pero no es ningún secreto que la enseñanza pública sufre muchas y serias carencias: los exámenes de competencia académica y los índices de graduación se han estancado. Los estudiantes de Estados Unidos están siempre a nivel internacional en bajas posiciones.
Suecia ha fomentado modelos de aprendizaje innovadores con la opción o cheque escolar y sus alumnos van prosperando. Las innovadoras escuelas de la Kunskapsskolan estarán disponibles para los estudiantes en Manhattan a partir de septiembre de 2011. Estados Unidos puede hacer mucho más para abrir la opción escolar a todos los alumnos. Margarita Hoey, presidenta de Kunskapsskolan USA, comenta que:
Aunque sólo abramos una escuela aquí, en realidad estamos entrando en una comunidad global de práctica. Ejemplos promisorios como el de Suecia sirven como claro mensaje de que Estados Unidos puede ayudar a sus estudiantes a tener éxito mediante la opción o cheque escolar.
Eiken concluye su artículo en el Examiner diciendo que:
Como ex ministro sueco de Educación, involucrado en desarrollar la reforma educativa en los años 90, a menudo escucho el siguiente comentario de amigos americanos: ‘Se supone que Uds. son los socialistas, no nosotros. ¿Cómo es que Suecia, con su tradición igualitaria, tiene uno de los sistemas más radicales del mundo en lo que respecta a una opción escolar bajo principios de mercado?’. Pues esa es quizá la respuesta. Debido a nuestra tradición igualitaria, no podemos aceptar que el derecho de elegir la mejor escuela para nuestros hijos deba estar reservado solamente para los que puedan pagarla.
Desde Suecia para Estados Unidos: la opción escolar. The Heritage Foundation. Más información en este enlace.
El artículo está relacionado con este otro: Xavier Sala i Martí: la educación les importa un pepino.

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(@Twitter) 19 Jul 2011 09:07 am
Qué artículo más simplón…
Yo le veo mucho más sentido a lo que se comenta aquí, por ejemplo:
http://www.elmostrador.cl/noticias/pais/2010/06/24/%E2%80%9Cla-competencia-en-educacion-es-una-locura-de-la-derecha%E2%80%9D/
“La competencia en educación es una locura de la derecha”
Nos dice rotundo, como rotundas son las evidencias, que allá o acá, en USA o en Chile, “¡la idea de crear competición entre escuelas es muy tonta!” Insiste en que “Chile es un chiste”, tan famoso en el mundo por tener un Estado ordenado y tan mal y despreocupadamente que gestiona la educación pública. Se lamenta de nuestra necedad para aplicar las correctas políticas de educación que harían cambiar el sistema. “Si Chile no hubiera cometido el error de crear el sistema de voucher en la época de la dictadura y en vez de ello se hubiese preocupado de la formación de buenos profesores, Chile hoy tendría la mejor educación del mundo”. El punto es que la ideología de la derecha es ciega al sentido común. Para Martín Carnoy el curriculum, la formación de profesores, la gestión de los directores no deben estar entregadas al mercado. Y no por comunismo o fascismo es que se debe de centralizar todos estos procesos, es simplemente porque la evidencia lo demuestra: “En Cuba está centralizado y en Finlandia también, y funciona muy bien en ambos países”. Lo central es el imperativo moral -insiste- de resguardar, para los niños, una educación de calidad. El resto es ideología.”