El viernes pasado, al final del artículo se puso el vídeo de la entrevista de Martin Wolf a Larry Summers en la conferencia INET sobre Bretton Woods. Es de suponer que prepararán las transcripciones y las colgaran en la web del programa, pues hay intervenciones que son realmente interesantes y a Volcker a duras penas se le entiende la mitad de las veces.
Retomaremos a continuación el asunto donde se dejó, sobre aquéllo de que Dexter White era miembro del partido comunista y hasta confidente soviético en la Guerra Fría. Porque mientras el común anda distraído con mil y una cosas de su vida cotidiana más otras que no lo son (bodas, beatificaciones y capturas de terroristas), el sistema monetario camina el sólo como el agua hacia la catarata. Por eso se suceden reuniones multilaterales tan peculiares como la que se producirá el 10 de este mes entre el FMI y el banco central de Suiza (SNB). Sí, ha leído bien: con el banco central y no con el gobierno del país. El asunto tiene su importancia, pues va a ser al más alto nivel y sobre “la reforma del sistema monetario”. Es escaso lo que podemos deducir con ese lenguaje tan poco descriptivo que gustan los funcionarios de las instituciones monetarias. Pero como se trata de una segunda reunión, nos podemos aproximar a sus asuntos si analizamos el contexto de la primera.
En la del 2010 se habló del Dilema de Triffin y de las dificultades que suponía para EEUU ser la única moneda de respaldo internacional. Pero lo más interesante es que la conferencia se anunció el 27 de abril con una declaración conjunta del FMI y el SNB, para realizarse el 11 de mayo siguiente. Y debía ser precisamente el 11 de mayo porque un día antes los ministros de la Unión Europea iban a anunciar la creación del Mecanismo Europeo de Estabilización Financiera. Luego en abril ya se sabía la creación de ese fondo europeo (participado por el FMI) y al día siguiente se iba a explicar o negociar con Suiza su papel. Todo tenía su programa a pesar de los titubeos en la prensa diaria.
Por lo tanto, es previsible que la nueva reunión con Suiza justo un año después sea para revisar el funcionamiento del fondo o incluso para prepararlo contra una nueva intervención después de Portugal y que muy probablemente sería España. De hecho, en esa exposición antes mencionada de Volcker habla también George Soros. Y lo hace precisamente para ‘opinar’ sobre el papel que deberá desarrollar el FMI y sus Derechos Especiales de Giro en la nueva reforma monetaria internacional.
Lo que apuntala a su vez los crecientes rumores de que el FMI terminará rescatando al Tesoro de EEUU, pasando a ser en definitiva los Derechos Especiales de Giro la base monetaria del sistema internacional de pagos de facto cuando el euro y el dólar terminen implosionando, en medio de un gran caos económico y suspendidos incluso los mercados de futuros. Con ese desolador panorama y muchas economías nacionales arrasadas, se venderá como la Gran Panacea una nueva formalización monetaria respaldada por el FMI, constituida de iure mediante una nueva conferencia internacional que muy probablemente ya se esté preparando detrás del decorado, negociándose las cuotas de cada país y su peso específico en el nuevo diseño. Por supuesto, en ese impasse los metales preciosos serán la mejor inversión posible y quien haya atesorado podrá moverse con relativa tranquilidad. Aprovechen entonces la última corrección, que está en curso.
Hecha esta introducción, retomamos entonces la cuestión sobre la filiación comunista de Dexter White. Mas o menos dicen lo siguiente Wolf y Summers:
Martin Wolf: Podríamos concluir de una forma que no sea económica… Tenemos una máquina financiera terriblemente peligrosa… y que gracias a las desregulaciones hemos alcanzado un gran riesgo. ¿No sería mejor que quedara todo bajo el control del gobierno? ¿Cómo se le podría explicar a alguien profano en economía que no es esa la respuesta razonable?
Larry Summers: Bueno, en cierto sentido es una respuesta razonable. No sin cierta exageración se puede decir que es este precisamente el motivo por el que Harry Dexter White era comunista. Y de hecho había un montón de gente realmente inteligente que era comunista en los años 30… Precisamente porque acababan de observar que había terminado todo en un desastre cuando se dejó funcionar al mercado por sí mismo. Mientras que la Unión Soviética no tenía problema con el desempleo. Pero finalmente el sistema soviético no sobrevivió en el largo plazo. Por eso la pregunta que uno se debe hacer es la siguiente: ¿qué decisiones deben estar en manos de la gente para que sean dirigidas con sus propias iniciativas y qué decisiones deben estar en manos de algún tipo de regulación? ¿Quiere decir esto que el sistema financiero debería estar completamente regulado y controlado por el gobierno? Pues la Unión Soviética estaba organizada de esta forma y finalmente colapsó. También tuvimos un sistema para estabilizar los tipos de cambio en los años 50 y 60 y también colapsó. También se vino abajo el sistema de Bretton Woods por las contradicciones internas que tenía. Y aunque se intentó tapar de todas las formas posibles, no se consiguió evitar su final.
La cuestión es por lo tanto qué debe estar dirigido y cómo debe hacerse funcionar correctamente. Ahora bien, si lo que estás preguntando es si ahora en el mundo hay demasiado apalancamiento o más bien poco, lo que pienso es lo segundo, pues hay muchísimo. Todas las externalidades del apalancamiento deberían ser internalizadas. Además, deberían incrementarse los requerimientos de capital del sistema. Existen una gran cantidad de formas de prestar dinero en una economía moderna que tiene integrados todos los factores de producción. Así que controlar el apalancamiento es algo realmente complicado y hay que pensar mucho sobre cómo se podría hacer. Y debemos hacerlo. Cada vez que he tenido delante una audiencia relacionada con las finanzas durante los dos últimos años he dicho más o menos lo siguiente: la quiebra bursátil del 87, la crisis de las Saving & Loans, la posterior crisis inmobiliaria, las de México, sudeste asiático, LTCM, Internet, Enron y finalmente la que ahora padecemos… Todo esto supone aproximadamente padecer en alguna parte del mundo una crisis cada tres años, con un sistema que debería minimizarlas, diversificarlas y dispersar sus riesgos. Pero no ha sido así, pues los riesgos han terminado concretándose en cientos de miles de personas que han perdido sus empleos.
Por eso pienso que debemos estar realmente preocupados por los riesgos que produce el presente sistema económico. Pues finalmente se terminarán desarrollando políticas a partir de estos enfados y descontentos. Por lo que a mí respecta, opino que lo mejor que se está haciendo se encuentra en la línea de lo realizado por la Dodd-Frank, aunque obviamente podríamos hacer mejoras en sus planteamientos. Pues si se es alguien lo suficientemente grande como para provocar un riesgo sistémico cuando uno se viene abajo, entonces debe asumirse que debe existir alguna regulación que lo impida de alguna forma.
Y esto por lo que respecta a cualquier entidad financiera, no sólo los bancos. Deberá existir un amplio esfuerzo con tal de reducir los niveles de apalancamiento y aumentar los de capital, haciendo el sistema más seguro e invulnerable frente a la avaricia y codicia de los agentes económicos. Pues ya conocemos muy bien que esas cosas aparecen en los mercados, pero hay instituciones financieras como Fannie Mae y Freddie Mac en las que se han producido enormes irresponsabilidades.
En los años 60 y 70 se decía que una de las grandes ventajas del socialismo y del comunismo era que al mandar el gobierno en industrias clave, se conseguía que externalidades como la polución quedaran internalizadas y mejor gestionadas. Esto no prueba que sea una buena idea defender la propiedad pública por encima de la privada, sino simplemente que hay cosas que parecen gestionarse mejor de forma pública. Por eso pienso que las directrices que se están tomando, aún siendo imperfectas, van en la buena dirección.
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Pues bien, hasta aquí lo que se ha querido resaltar de la intervención del Sr. Summers. Por supuesto, después de haber expuesto en la entrada anterior cómo dirigía actuaciones colusivas contra el mercado del oro para mantener bajos los tipos de interés, parecen evidentes dos cosas. La primera es que sabe muy bien de lo que habla: se trata de atacar permanentemente el precio del oro y manejar y dirigir el sistema monetario desde las grandes corporaciones financieras mediante los bancos centrales y las políticas monetarias. La segunda es que demuestra una permanente actitud cínica que desgraciadamente termina confundiendo a muchos economistas del pesebre. Por supuesto, la mal llamada regulación no es mas que una forma de proteger el dominio de los grandes del sector y externalizar los errores de planificación económica sobre una permanente competencia mucho más ágil, que permita expulsarla del mercado en los momentos bajos de los ciclos. ¿Cómo puede ser sino que grandes directivos de Goldman Sachs o antiguos socios suyos terminen ocupando permanentemente lugares privilegiados en los departamentos económicos más importantes de gobiernos y bancos centrales? El último caso más llamativo es sin lugar a dudas el próximo Presidente del BCE, después de la fulminante renuncia de Webber.
Por lo tanto, la tendencia evidente no es que regulen los estados al sector financiero, sino concentrar y reducir a los actores mediante estrictas regulaciones ad intra (orquestadas desde organismos como el BIS y el FMI). Con el objetivo final de dirigir a los propios gobiernos nacionales mediante varios organismos jerarquizados de planificación económica internacional, pero centralizada. Todo está apuntando a que los próximos cambios monetarios serán en esa dirección.
Es el patrón oro el único activo monetario imparcial que permite disciplinar los medios de pagos, contener el apalancamiento y mantener a raya las reservas de capital cuando se trabaja con una reserva del 100%. Pero los grandes del sector financiero y los gobiernos saben que entrega el poder al consumidor, pues cuando la deuda pública o el dinero fiduciario se vuelven dudosos la gente termina refugiándose en los metales preciosos, subiendo de precio hasta que los tipos de interés reales vuelven a ser positivos y por encima de la unidad. Pero esto les molesta profundamente, porque ata sus manos y les somete al escrute público y democrático de los mercados. Por supuesto, el final de Bretton Woods o el crack del 29 no se debieron al patrón oro, sino precisamente por permitir la expansión monetaria en dólares fuera de una reserva del 100% y acabar después de la GM-I con un sistema de pagos que se compensaba automáticamente mediante letras de cambio.
Volviendo a Dexter White, nos vamos a interesar otra vez en sus anhelos planificadores. Pues es la principal característica e impronta indeleble que subyace a la gestión de esos órganos de planificación económica que son los bancos centrales.
White fue el principal responsable del fondo de estabilización monetaria creado para intervenir en el mercado de oro y estabilizar los tipos de cambio. Como podemos observar, las manipulaciones sobre el metal amarillo vienen de bastante lejos. Fue también el principal arquitecto del Plan Morgenthau, mediante el que se dividía Alemania en dos estados mas una zona internacional y tres partes controladas por Francia (Saar), Polonia (Silesia) y Rusia (Prusia del este). Propuso además desmantelar o destruir toda la industria pesada alemana. Su objetivo era, según sus propias palabras, “hacer de Alemania un país eminentemente agrícola y pastoril”.
El proyecto era tan brutal que finalmente alguien del departamento americano lo terminó filtrando a la prensa y a los soviéticos, de forma que el Presidente F. D. Roosevelt tuvo que retractarse públicamente e incluso negar su existencia. El mismo Goebbels lo llegó a emplear para espolear a sus soldados, advirtiéndoles de lo que les esperaba si perdían la guerra y ganaban los aliados. Finalmente el plan de desindustrialización se llevó a cabo sólo parcialmente en la Alemania del este, mediante la Conferencia de Postdam. Fue en ese momento cuando se decidió a petición de Stalin que España no entrara en la ONU.
Después de todo lo explicado, a nadie puede extrañar entonces que fueran el comunista Dexter y el socialista fabiano Keynes los que diseñaran Bretton Woods, orgnizaran el FMI y escribieran los estatutos del Banco Mundial.
Hemos querido poner como imagen de cabecera una caricatura dibujada por Robert Minor en el St. Louis Post Dispatch en 1911, donde los principales financieros de Wall Street agradecen a Carlos Marx el gran trabajo realizado en El Capital. Se encuentran representados Rockefeller, Morgan, Ryan y Perkins. Detrás de Marx está Teddy Roosevelt, líder en ese momento del partido progresista. En la foto de la derecha aparecen Keynes y Dexter discutiendo sobre los borradores de lo que iban a ser el FMI y el Banco Mundial. El título hace referencia a que los financieros se comportan como camaradas de un partido único y del FMI se dice que es un ‘Presidium’ porque así se llamó en sus orígenes al Politburó soviético, órgano del que dependían el Comité, el Soviet Supremo, el Congreso del Partido y las planificaciones económicas del Gosplan. Por supuesto, también se ha elegido ese nombre porque toda planificación supone un presidio o cárcel para los sometidos.
Voy a terminar con algo de humor gráfico contemporáneo que espero sea de su agrado y ayude a aclarar el tono de esta entrada, por si todavía ha quedado alguna duda sobre las verdaderas intenciones de los internacionalistas financieros. Todo está sacado del genio gráfico de este blog.







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