Antiguamente los prestamistas se sentaban en un banco para poder hacer sus negocios, mediante la pertinente licencia. Como cuando quedaba insolvente al agente financiero se le rompía el banco, ahora a quebrar se le llama entrar en bancarrota. Por supuesto, sin en vez de romper con un hacha la madera del banco del mal prestamista se le hubiera decapitado tradicionalmente, entonces diríamos ahora que el financiero insolvente se encuentra decapitado y no descapitalizado.
Fuera bromas, recientemente Max Keiser ha sido entrevistado en una televisión británica y allí ha dicho simplemente que tendríamos que ahorcar a algunos banqueros para devolverles la cordura. Pues sólo Madoff está en la cárcel y ha sido por haber robado a los ricos. Aquí tienen el vídeo.
Por otro lado, Cives se pregunta en el blog Materias Grises si debemos condenar a muerte a los banqueros. Y aunque dice que quiere tocar el tema cum grano salis, realmente entra en una cuestión peliaguda. En el más clásico derecho natural Juan de Mariana llegó a defender la posibilidad de matar al rey si se convertía en tirano y atentaba contra el bien común. Y esto lo decía seguramente porque conocía muy bien al Duque de Lerma, que era el Valido y primer gran “financiero” de la historia española. Prototipo en definitiva de todos esos sujetos influyentes que pululan por la Corte y destructor de cualquier riqueza que no tenga como destino su propia faltriquera. Vamos, maestro de todos esos “empresarios” afines a las prebendas que andan muy preocupados últimamente reuniéndose con el Rey de España y Zapatero.
Cuando uno ve esta gráfica sobre el consumo de cemento en España (que ha preparado Juan Carlos Barba para Libre Mercado, donde es explicada), descubre claramente que aquí nos han tomado el pelo a todos y que se ha atentado contra el bien común impidiendo mediante la expansión de lo inmobiliario cualquier otra creación de capital durante los últimos 25 años.
Éste ha sido el resultado de la entrada en Europa y haber perdido nuestra soberanía económica, dilapidando además el mercado laboral hacia los sectores menos productivos. La banca ha tenido mucho que ver, pues en caso contrario es imposible entender cómo han evolucionado los precios sin la intermediación de un sector financiero que ha dejado al antes mencionado Duque de Lerma a la altura del betún. Estos precios de 1997 recogidos en Forocoches hablan por sí solos.
Qué es “el sistema”
Cuando alguien dice que en este blog somos “anti-sistema”, lo primero que le preguntamos es qué entiende por “sistema”. Nuestra sorpresa aparece cuando vemos que todo el mundo sabe qué es ser anti-sistema, pero nadie conoce realmente qué es ese sistema.
Nosotros no somos anti-sistema, sino simplemente nos preguntamos qué es eso que llamamos vulgarmente “sistema”. Y después de muchas vueltas, hemos llegado a la conclusión de que “el sistema” no tiene nada que ver con el poder, sino con la ignorancia de la gente. Es decir, sistema es la ignorancia. Así de sencillo.
Y la historia de la humanidad no es otra cosa mas que la lucha de unas minorías por aprovecharse de esa universal ignorancia para permanecer en una posición que les permita vivir como dioses aquí en la tierra. Así de sencillo otra vez. Porque la gente suele aceptar con amabilidad la sumisión bajo la bota del poder siempre que con ello se le aseguren las cebollas. Así que de nuevo decimos que el sistema no es esa bota que aplasta, sino la ignorancia del aplastado. Pues es difícil entender cómo el 1% de la población ha podido siempre someter al 99% restante sin que éstos digan esta boca es mía mientas les sacaban las muelas.
Mucho han cambiado las cosas desde los primeros imperios, pero la “sustancia” de ese sistema sigue invariante. Es decir, sigue existiendo un 99% conformado y un 1% “que conforma”. Ahora ese 1% está representado en lo que en EEUU se conoce como “Wall Street” y es el mero control del dinero por su creación. Conviene observar que de nuevo el “sistema” sigue siendo la ignorancia, pues todo el mundo usa ese dinero pero muy pocos entienden qué es. Así que las cosas se han sofisticado bastante, pero en el fondo siguen dándose los mismos patrones.
A pesar de que el sistema somete de forma pacífica gracias a la ignorancia aceptada, siempre aparecen elementos disidentes o áreas de expansión que requieren de conquista. Es decir, suelen haber otros 1% que controlan a otros 99% y entonces pueden entrar en conflicto las élites entre ellas. Por eso la violencia suele ser connatural al poder y el caso americano no es una excepción. Pero ahora los caballos de los Cuatro jinetes del Apocalipsis (que son la síntesis de toda violencia: guerra, victoria, hambre y muerte) han cambiado un poco de apariencia, pues como acabamos de decir el poder ahora es financiero. Luego debe existir alguna relación entre éste y el ejército y es importante entenderlo si queremos saber qué está pasando en el norte de África y Oriente Próximo.
Por lo tanto, hay que se muy ingenuo pretendiendo que ese 1% ha dejado de ser intocable, como lo fuera antaño cuando pedía postración en su presencia. Y que de alguna forma se le puede meter mano, darle el alto y ajusticiarle de forma cruenta por una muchedumbre exaltada.
¿Quiénes son los caballos?
Existe literatura americana donde se reconocen los vínculos entre el complejo de la industria militar y los oligarcas de Wall Street. Una conexión que viene de muy antiguo y autores como Murray N. Rothbard han explicado de forma conveniente. El sector financiero siempre se ha beneficiado de la guerra gracias tanto a los créditos concedidos como a las ventajas monopolistas en el suministro de armamento.
También es conocido el hecho de que las guerras han servido para abrir determinados países a los intereses de EEUU. De hecho el Secretario de Estado William Jennings Bryan llegó a reconocer que
los principales bancos americanos estuvieron muy interesados en que se produjera la GM-II por las enormes oportunidades que les brindaba para obtener beneficios.
Muchos historiadores han reconocido que una de las causas ocultas de la entrada de EEUU en la GM-I por el hundimiento del Lusitania fue la protección de los intereses financieros americanos, que habían invertido fuertemente en los aliados europeos antes de la guerra
En 1915 comenzó a criticarse la neutralidad americana porque los banqueros y los principales del comercio comenzaron a prestar dinero y ofrecer créditos a las partes en conflicto, aunque los países germanos recibían menos. Entre enero de 1915 y abril de 1917 los aliados recibieron 85 veces más que los alemanes.
El total de dólares prestados a los aliados durante la guerra fue de 2.581 millones de dólares. Los banqueros entendieron que si ganaban los alemanes sus préstamos nunca serían devueltos. El principal banquero del momento era J. P. Morgan, y junto con sus asociados hizo todo lo que estuvo a su alcance para que EEUU entrara en la guerra apoyando a Inglaterra y Francia. De hecho Morgan dijo lo siguiente:
Estamos de acuerdo en que debemos hacer todo lo que legalmente podamos para ayudar a que los aliados ganen la guerra lo más pronto posible.
El Presidente Woodrow Willson hizo campaña diciendo que mantendría a EEUU fuera de la guerra. Pero pronto se tuvo que desdecir, pues Wall Street había pagado su campaña electoral y finalmente se vio obligado a intervenir para protejer las inversiones de la banca en Europa.
El marine más condecorado de la historia es Smedley Butler. Escribió un libro donde explica cómo ha defendido los intereses de los bancos americanos en todas las guerras que ha participado.
He dedicado 33 años de mi vida más cuatro meses al ejército americano. Durante todo ese tiempo he sido el músculo más fuerte que han tenido los grandes de las finanzas y la industria. Ayudé a que México y en especial Tampico fuera un lugar seguro para los intereses petroleros de los bancos americanos en 1914. También actúe en Haití y Cuba para que fueran un lugar decente donde los chicos del National City Bank pudieran recoger allí sus beneficios. Colaboré en el saqueo de media docena de países de América Central para que las empresas de Wall Street pudieran obtener pingües beneficios en esos territorios. Ayudé a purificar Nicaragua entre 1902 y 1912 para que pudiera actuar el International Banking House de los Brown Brothers. Ayudé también en 1927 para que la Standard Oil no fuera molestada en los principales campos petroleros de China. Desbrocé la República Dominicana para que fructificarán allí los intereses azucareros americanos en 1916. En 1903 dejé lista Honduras para las compañías frutícolas americanas. Podría haber dado algunos consejos a Al Capone, pues él sólo desarrollaba sucios negocios en los barrios bajos de Chicago, pero yo ayudaba a que otros actuaran de la misma forma a nivel internacional.
En el libro Confesiones de un sicario económico, John Perkins describe cómo los préstamos del Banco Mundial son empleados para generar beneficios para las empresas americanas. Así que los países son cargados con enormes deudas para que EEUU los pueda controlar y no debe sorprendernos que líderes civiles como Robert McNamara y Paul Wolfowitz terminen dirigiendo el Banco Mundial. Las deudas contraídas por esos países con los bancos internacionales asegura que puedan ser controlados fácilmente por EEUU e incluso que lleguen a ser sus aliados cuando se trata de invadir Irak o establecer bases militares en sus respectivos territorios. Si esos países rechazaran en algún momento honrar sus deudas, entonces la CIA o el Departamento de Defensa ayudarán a los políticos americanos mediante golpes de estado o acciones militares “selectivas”.
Tarak Kauf es un activista de Veterans for Peace y ha dicho lo siguiente:
Se han invertido millones de dólares para poder ocupar Irak, Afganistán y ahora Libia. Miles de millones son dedicados cada año para que Israel pueda ocupar los territorios palestinos. Últimamente se han dedicado más de 12 billones de dólares para que todos esos que se encuentran en lo más alto de la cadena alimentaria financiera puedan seguir donde están, al mismo tiempo que se han hecho todo tipo de recortes en sanidad, educación e infraestructuras. La riqueza de los países está desapareciendo hacia los bolsillos de la élite gracias a los recortes, los impuestos, las tasas, cánones, multas y sobre todo la inflación fruto de ese rescate financiero precisamente. Nuestro sudor y hasta nuestra sangre está siendo succionada por una oligarquía de financieros, industriales y militares.
Gracias a Internet cada vez hay más gente consciente de los vínculos entre la gran banca, los militares y las guerras. Crece el gasto en armamento al mismo tiempo que se expande una pobreza en el mundo desarrollado que parecíamos haber olvidado.
Es realmente paradójico que sea precisamente en el mandato de Obama cuando se está expandiendo el trabajo comenzado con Bush padre e hijo. Demostrando una vez más que esa élite conoce como nadie la manera de construir un nuevo líder carismático que encaje perfectamente en el sistema. Es decir, que se adapte a la ignorante esperanza redentora de ese 99%.
Finalmente, ¿no creen que los países del acrónimo PIIGS están siendo controlados mediante la deuda?
Global Research, The Link Between War and Big Finance.

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