En esta primera parte explicaremos qué es el poder, algunas de las lógicas del poder y empezaremos a comentar también brevemente las principales características sobre la información, el control de ésta y dejaremos finalmente para partes posteriores los medios de comunicación, el poder que estos ejercen y cómo lo ejercen.
Un gran teórico de la sociología (Niklas Luhmann) plantea analizar qué es el poder, cuál es su esencia. Según él, el poder es esencialmente una estructura de comunicación. Si tengo poder es porque soy capaz de generar una orden, un mensaje y que la gente me obedezca. El propio Luhmann se plantea: ¿y quién tiene más poder? ¿El que da una orden y se le obedece? No, responde. Tiene más poder aquél es que es capaz de generar un mecanismo de comunicación de tal forma que se le obedezca sin necesidad de que haya generado órdenes explícitas. Ésta sería la quintaesencia del poder: que sin dar órdenes explícitas una sociedad obedezca.
El ejemplo más inmediato a todos nosotros es el uso del dinero como mero papel sin respaldo excepto en deuda pública, que nadie se cuestiona y todo el mundo usa sin discutir un ápice las “legal tender” de obligado cumplimiento que lo sostienen. Por eso se suele decir que la banca es ahora realmente “el poder”, pues ha encontrado la forma de controlar la información y el mensaje (el precio y las mercancías) con el medio por antonomasia (el dinero) que todo el mundo obedece y nadie cuestiona. Recordemos que es precisamente el dinero la institución social por antonomasia. Su control supone entonces el dominio máximo sobre las personas y sus vidas.
Y ¿cómo se consigue esto? Otro sociólogo de gran prestigio internacional (Manel Castells) se plantea en una obra publicada recientemente [Comunicación y poder] cómo influye el poder en la sociedad. Dice lo siguiente:
El poder se ejerce fundamentalmente construyendo significados en la mente humana mediante procesos de comunicación que se producen en las redes multi-globales de la sociedad de masas, o en los medios de comunicación de masas.
En otras palabras, se manipula creando unos códigos de interpretación de la realidad para que, sin racionalizarlos, la gente la interprete “espontáneamente” en un sentido o en otro. El poder actualmente no genera grandes directrices de propaganda explícita como hacían los regímenes totalitarios, sino que crea “estados de conciencia” comenzando por las escuelas. Educación para la ciudadanía es sólo un ejemplo burdo. El hecho de asimilar como si viniera desde la noche de los tiempos un sistema monetario construido sobre la nada y que no tiene más de 40 años, es desde luego un estado de conciencia mucho más sofisticado. Por supuesto, ahora quieren enseñar en los colegios algo de economía y finanzas precisamente para tapar con adoctrinamiento sus errores actuales y que sigan todos sin cuestionarse el asunto monetario cuando sean adultos. No es de extrañar por tanto que la escuela económica austriaca sea la más ignorada y silenciada de todas, pues despierta las conciencias sobre la manipulación bancaria del dinero como quintaesencia y síntesis del poder.
Se podrían poner muchos más ejemplos, como que de la noche a la mañana en todo el mundo occidental se ha creado el estado de conciencia que podríamos llamar “ecológico”. Hace unas décadas nadie conocía la palabra “ecología” y en pocos años, demasiado pocos, todo el mundo se siente “ecologista” aunque apenas nadie sabe racionalizar el significado de esta acepción propia de la neolengua más orwelliana. De hecho sólo el ecologismo y las intenciones políticas y sociales que oculta podrían dar para para varias conferencias.
¿Cuál es la lógica del poder cuándo desde el propio poder se ha creado, a través de los medios de comunicación, una “conciencia ecológica”? Podríamos afirmar que de ésta se sigue evidentemente una lógica de globalización. Ello significa que los problemas globales, como la ecología, exigen soluciones globales y que por tanto han desaparecido las fronteras cuando se trata de mandar y obedecer en según qué ámbitos de la vida social. Y si hay necesidad de soluciones globales sin fronteras, se deduce implícitamente que de alguna forma deberá existir en un futuro un poder global unificado. En efecto, si alguna vez se lanza una propuesta de poder global será con la excusa de un peligro también global. Y el ecologismo ayuda muy bien a crear los estados de conciencia que permitan eso en un futuro.
Cuando se estudia en arqueología el arte antiguo y cómo se representa el poder, aparece por doquier el gigantismo por la necesidad que existía en la antigüedad de construir un mensaje de omnipotencia sacralizada mediante grandes representaciones de los monarcas, tiranos y gobernantes. Portentosas estatuas representaban a los personajes para que todo el mundo entendiera dónde estaba la fuente y origen de las órdenes que se debían obedecer. Hoy en día aparece también el gigantismo, pero de otra forma, representado por ejemplo en proyectos urbanísticos faraónicos y grandes rascacielos. Los primeros para mayor gloria del poder político, los segundos para el de las corporaciones.
No obstante, literalmente hablando ya no se produce aquél gigantismo antropomórfico, pues la realidad del poder se ha sofisticado asumiendo otra lógica más sutil y compleja. La que viene representada con la figura del Panóptico, inventada por Bentham. La lógica del Panóptico es que el poder ya no se tiene que ver, sino que es él quién debe observar a todo el mundo. Un ejemplo de esto es la cárcel Modelo de Barcelona, donde hay un centro en el que todo puede ser visto y desde donde los funcionarios pueden vigilar sin ser vistos por los reclusos. Este diseño se aplicó incluso en las fábricas, donde el jefe podía ver a los obreros pero no al contrario. El Panóptico refleja muy bien la transformación de la lógica del poder: “voy a seguir dirigiéndote”, parece decir, “pero tú no tienes que ser consciente de que estoy presente y soy el director de tus actos y tu conciencia”.
La sofisticación reside en crear una situación permanente de culpa en la sociedad, que consiga mayor docilidad hacia las estructuras de comunicación por un temor ciego a la propia disidencia. Y esto al mismo tiempo que los sujetos anhelan ser coherentes con la realidad impuesta, con el fin de ocupar un lugar que les permita sobrevivir dignamente y no quedar marginados en la estrecha escala social acusados por el propio dedo del sistema. Sólo así se explica la autocensura e “higiene mental” que practica voluntariamente la vasta mayoría de la población.
Una derivación posmoderna del Panóptico es el programa televisivo Gran Hermano. Reflexionando un poco podemos plantear lo siguiente: si de repente millones de espectadores miran a esas personas encerradas en una casa, practicando el vouyerismo de masas, subliminalmente se está legitimando en la conciencia del sujeto que el Estado también puede observar a todo el mundo y que es algo natural. No podemos quejarnos si algún día somos observados, espiados o grabados en cámaras que van llenando el espacio público. Viendo programas como Gran Hermano estamos siendo adoctrinados sin darnos cuenta en la nueva lógica del poder por simbiosis inconsciente.
Estas lógicas están provocando la globalización y esto es importante tenerlo en cuenta. Al iniciarse el proceso de globalización se presentó como algo espontáneo, pero en absoluto es así. De espontáneo no tiene nada. Hay escritos en los años ochenta que provienen de organizaciones elitistas como el Club de Roma, donde se describe cómo tenía que ser el proceso de “transformación” que actualmente denominamos globalización del mundo. Lo más curioso es que este proceso se inició con la globalización de las grandes corporaciones de la comunicación y el entretenimiento. Por lo tanto, han sido unos medios previamente “globalizados” los que nos cuentan qué es la globalización.
Actualmente el poder mediático lo constituyen diez grandes corporaciones, entre las cuales hay seis que configuran el núcleo duro y son la fuente de casi toda la información que recibimos. Por tanto hay una concentración brutal de la información en unas pocas manos que alcanza además todas las dimensiones comunicativas. Se considera que un 90% de las noticias que se generan en el mundo las controlan esas seis corporaciones. De todas las imágenes televisivas internacionales que vemos, el 75% las controla una única corporación británica. Por supuesto, si observamos quiénes son sus accionistas veremos que aparecen los mismos que están detrás de los grandes bancos, destacando Black Rock y State Street Bank. Así que el poder tiene cierta forma omnímoda sobre el dinero y su “representación social”.
Se nos inculcó que con la globalización la información sería más libre. Que todo el mundo iba a recibirla libremente y esto ayudaría a madurar los individuos hacia sociedades más democráticas. Pero ha ocurrido justo lo contrario. Caminamos hacia una especie de dictadura global, cuya primera conquista son las conciencias de sujetos pasivos a esta nueva realidad.
Hay muchísima información pero controlada por muy pocos. Una de estas corporaciones, (TimeWarner) controla 24 revistas de prestigio mundial. La información es el segundo negocio editorial más importante del planeta, junto con los estudios cinematográficos, las productoras de televisión, los canales de televisión por cable, los cómics para influir desde la infancia y adolescencia, las productoras musicales para influir mediante el Rock & Roll (los patrocinadores de Shakira son Carlos Slim y la familia de Warren Buffet), cadenas de parques temáticos y por supuesto los periódicos. Son todas ellas grandes corporaciones que no sólo controlan la información, sino que además se encargan de generar una espectacularización de la propia información. Una teatralización para ayudar a interpretar en la dirección adecuada.
Por lo tanto, la capacidad de interpretar la realidad y su representación (incluso estética, con la moda y otros aspectos visuales) ya nos viene entregada por los medios, impidiendo cualquier visualización crítica y disidende incluso desde la misma estética. El “medio” ha pasado a ser lo que se te pone en el medio. Es decir, lo que aparece entre tú y la realidad para que la interpretes en la dirección más conveniente al poder. Porque en eso consiste ahora precisamente el poder, en estar en tu conciencia interpretando lo que tus ojos ven.
El medio ha dejado de ser un instrumento para conocer la realidad e interpretarla libremente. La Ley Sinde, por supuesto, quiere corregir toda posible distorsión precisamente con la excusa de la libertad y protección de los derechos. Es decir, del derecho de las élites a seguir manipulándote. El derecho que ellos se entregan a sí mismos de estar en tu conciencia para interpretarte la realidad. ¿Crees que es eso lo que quieres? ¿Quieres que te cultiven como a un vegetal, sin conciencia propia? TÚ DECIDES.
Javier Barraycoa.
Para más información, se puede leer este artículo de Enrique Dans sobre el monopolio audiovisual que esconde la dichosa ley. Y es que no podía ser de otra forma, pues la manipulación de las conciencias sólo puede tener una dirección única y unívoca.
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Los principios de Goebbels
1.- Principio de simplificación y del enemigo único: Adoptar un símbolo que te distinga, una única idea que sea como el eslogan de una campaña electoral e individualizar al adversario en un único enemigo. Porque conviene presentar a este enemigo en la forma concreta de una persona.
2.- Principio del método de contagio: Es una continuación del anterior. Si tienes diferentes enemigos reúnelos en una sola categoría o individuo. Es más fácil focalizar la atención de la gente sobre un único adversario.
3.- Principio de la transposición: Este principio consiste en atribuir al adversario los propios errores y defectos, respondiendo siempre al ataque con otro ataque. Una de las máximas atribuidas a Goebbels es “si no puedes negar las malas noticias, inventa otras que las distraigan”. Creo que todos podemos reconocer esta forma de actuar tanto en las luchas entre los partidos políticos como en la forma en que los gobiernos lanzan otras noticias para distraer nuestra atención, marionetas como son de otros más poderosos.
4.- Principio de la exageración y desfiguración: En ciertos momentos a los gobiernos les conviene convertir cualquier cosa (incluso la más pequeña de las anécdotas) en una amenaza grave. Goebbels sabía que el miedo y la inseguridad son las mejores armas para controlar a una población. Ejemplo evidente es la reacción de la población mundial tras los atentados de las Torres Gemelas del 11 de septiembre de 2001. La psicosis de temor a nuevos atentados terroristas llevó a la gente a aceptar medidas de seguridad que violaban derechos básicos de la privacidad sin la menor oposición.
5.- Principio de la vulgarización: Esta es otra de las bases sobre las que se asienta la comunicación actual. El mensaje tiene que ser sencillo, popular y estéticamente muy gradable, adaptándolo según Goebbels “al menos inteligente de los individuos a los que va dirigido. Así que cuando más grande sea la masa a convencer, más pequeño ha de ser el esfuerzo mental a realizar. La capacidad receptiva de las masas es limitada y su comprensión escasa. Además tienen gran facilidad para olvidar”. Barack Obama barrió en las elecciones presidenciales de Estados Unidos con sólo tres palabras que cualquiera podía entender “Yes , we can”. Un mensaje corto, claro y simple.
6.- Principio de orquestación: De este principio nace la frase que se ha mencionado más arriba: ”Una mentira mil veces repetida se transforma en verdad”. Según Goebbels la propaganda debe limitarse a un número pequeño de conceptos que luego hay que repetir una y otra vez, aunque se representen con formas diferentes. Por ejemplo, un gobierno que haya realizado una gestión económica pésima, si se presenta su gestión como un éxito con diferentes argumentos convincentes puede llegar a cambiar la opinión de las masas. Ejemplo es el famoso debate en televisión entre un Pedro Solbes tuerto y un Manuel Pizarro primerizo en estas lides audiovisuales. Ganó el primero a pesar de tener razón el segundo.
7.- Principio de renovación: Hay que bombardear al adversario y a la masa con una emisión constante de informaciones y argumentos nuevos, de tal forma que el rival no tenga oportunidad de responder al nivel creciente de ataques y acusaciones, ni los ciudadanos dispongan tampoco de tiempo para verificar si esas acusaciones e informaciones son auténticas o no. De eso se encargan muy bien los medios, sacando del armario permanentemente situaciones múltiple e inauditas.
8.- Principio de la verosimilitud: Consiste en construir mensajes y argumentos utilizando fuentes diversas, mediante el uso de los conocidos globos sondas. Son informaciones que se lanzan a los medios de comunicación para estudiar la reacción de los ciudadanos y luego desmentirlos o confirmarlos según convenga. Por ejemplo, un gobierno puede anunciar una subida de impuestos pero no oficialmente, sino a través de un rumor. Y según sea la respuesta lo llevará adelante o no. Con ellos también se puede preparar el camino al mismo tiempo para que, una vez pasado un cierto periodo de tiempo, aquello que se lanzó como un rumor se transforme en una realidad y ya no cause la misma impresión en la gente. Ejemplo claro es la reforma de las pensiones en España, que vino preparada con sucesivos globos sonda cada cual más inverosímil.
9.- Principio de la silenciación: Cuando no se tienen respuestas para determinadas cuestiones lo mejor es silenciarlas y distraer la atención del ciudadano con otras cuestiones. Tapando así las noticias que puedan favorecer al rival y emplear los medios de comunicación que son afines para disminuir o anular los éxitos del adversario. De Goebbels aprendieron los responsables de comunicación de los partidos políticos la importancia del control de los medios de comunicación. No hay más que observar cómo en España los partidos en el poder de cada Comunidad Autónoma convierten sus televisiones en auténticos instrumentos de propaganda política financiada con el dinero de todos. Por supuesto, el maestro consumado en nuestro país de este principio es el Sr. Rubalcaba.
10.- Principio de la transfusión: Utilizar ideas ya existentes en la nación para despertar y manipular sus sentimientos más primarios, como hacen los nacionalismos, manipulando la historia y los mitos antiguos para convertirlos en herramientas que justifiquen su política y el latrocinio de la sociedad que practican habitualmente. Cada cual sabrá encontrar en este caso los ejemplos que más le convengan, pues en España abundan discursos nacionales a un lado y otro del espectro social.
11.- Principio de la unanimidad: Este principio se encuentra en el origen del pensamiento único, aquel que trata de convencernos de que se piensa “como todo el mundo” y esa es la única forma correcta de pensamiento. Crea en el ciudadano la idea de que vivimos en un mundo donde lo normal es la unanimidad y no la discrepancia. Por supuesto, aquí tenemos las listas políticas cerradas con siete sellos como madre y útero de donde emanan todas las demás imposiciones democráticamente totalitarias y anti-disidentes.
Javier Barraycoa.
Continúa en las partes II, III y IV.

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6 Comments
garci
(@Twitter) 23 Feb 2011 02:02 am
¿Sabes algo con respecto a las revueltas en el mundo árabe?. A parte de observar la dureza de sus regímenes, ¿hay otros motivos por los que se haya acabado la mecha del “petardo”?, ¿países extranjeros con intereses en juego?.
physis
23 Feb 2011 08:02 am
Motivos: el petróleo en particular y la energía en general.
Revolution
(@Twitter) 24 Feb 2011 08:02 pm
Magnífico artículo. Lástima que sólo interese a unos pocos. Se han encargado de idiotizar a la población. Y, sí. También creo que el petardo estallará en breve. Pero ¿cuáles serán sus consecuencias? Así mismo creo que la revuelta del mundo árabe no es mas que la excusa perfecta para el control y futuro racionamiento del petróleo y gas, que se pagará a precio de oro. En breve subidas del gas. Menos mal que se acerca la primavera, o nos calentaríamos a bofetadas !!!!
garci
(@Twitter) 25 Feb 2011 06:02 am
Sin haber pretendido salir del tema original para encauzar otro, aceptando como "verdadero" el excelente trabajo antes expuesto sobre la manipulación mediática, me paro a preguntar si las empresas que financian los medios de comunicación, tales como Grupo Prisa and Co., nos dicen lo que realmente sucede o lo que les interesa que debamos saber, como en el caso de las revueltas en el mundo árabe.
Una de las ventajas de la globalización en internet es el amplísimo abanico de información a nuestro alcance, como todos sabemos, pero por contra, si pretendemos buscar una Verdad Absoluta (como yo la llamo) no podemos hacer otra cosa que contrastar constantemente cada información que nos llega, ya sea por tv, radio, youtube o el mismo qmunty.
La Masa estamos aceptando cualquier información que nos venga como válida y como fuente de felicidad y Razón Pura, pero tal y como está todo, tenemos tres caminos a elegir: o nos unimos al lavado generalizado de cerebros para su posterior control, o el Planeta al completo se convierte en un mar de revuletas para acabar con este Sistema (lo que nos podría dar a una nueva Edad en la historia de la humanidad) o nos vamos a una pequeña hectárea de bosque en el Amazonas aún no colonizada donde podamos vivir felices cazando jabalíes y comiendo perdices.
Soriano
(@Twitter) 27 Feb 2011 10:02 pm
Javier, absolutamente de acuerdo contigo. Faltaría más. Por estas cosas estudio sociología. Hoy en día somos “marionetas del poder” y, además, encantados con él; cual Bien Supremo. Nos ZAMPAMOS todo lo que nos quieran hacernos zampar y, además, con aires de libertad absoluta. Tenemos infinitas críticas pero ninguna CRÍTICA. Somos borregos del discurso dominante (poder) pensándonos libre-pensadores. Cierto.
Ahora bien, ¿hay algo que hacer? ¿Estamos destinados a… esta mierda? ¿Está el mundo destinado a dejar de ser hombre? ¿Hay Alguien o Algo que pueda dar un sentido verdadero (en cuanto a sentido verdadero me refiero a un sentido acorde con nuestras vidas y no con la imagen de nuestras vidas) a la vida particular de cada uno? Es difícil, la televisión existe, la prensa existe, el poder existe. Aún así. ¿Toca todo eso el corazón de alguien?
Por lo que estudio soy pesimista; por lo que vivo soy optimista. Pero:
¿ESTÁ EL MUNDO DESTINADO A SER IGNORANTE?
Mierda, siempre espero y creo que no.
Un abrazo,
Ignacio.
Juan
(@Twitter) 06 Mar 2011 08:03 am
Tal y como dicen los budistas, el gran problema de la humanidad no es la maldad sino la ignorancia y mantener a la masa en la ignorancia de muchos de los fenomenos y procesos que llevan a la verdad es el interes de algunos.
La verdad nos hace libres y la ignorancia lacayos y temerosos… claves para la manipulacion.
Muy buen articulo.
Saludos
Juan