Introducción
El carbón proviene de restos de vegetación formados en tiempos geológicos, que originalmente se acumularon como plantas en pantanos o fueron depositados en lagunas. La acumulación de limos y otros sedimentos, junto con movimientos en la corteza terrestre (movimientos tectónicos), enterraron estos pantanos y turberas, en algunos casos a una gran profundidad. A medida que iban quedando enterradas, las plantas fueron sometidas a elevadas temperaturas y presiones, lo que provocó cambios físicos y químicos en la vegetación, transformándola finalmente en carbón. Inicialmente la turba fue convertida en lignito ó carbón pardo, que son dos tipos de carbón con madurez orgánica baja. Después de muchos millones de años, la continuidad de los efectos de la temperatura y la presión produjeron cambios adicionales en el lignito, incrementando progresivamente su madurez y transformándolo hacia el rango conocido como carbones sub-bituminosos. Con más dureza y madurez, el carbón pasa a ser bituminoso y finalmente de tipo antracita.
Clasificación del carbón
La clasificación general y básica del carbón es por rango o categoría, desde turba y lignitos en el extremo inferior de la escala, pasando por los carbones bituminosos hasta llegar a la antracita en el extremo superior. Por lo general, cuanto más alto sea el rango del carbón, mayor será su edad, contenido de carbono y poder calorífico. También será más bajo su contenido de hidrógeno y materias volátiles

Las normas ASTM fijan un estándar en la clasificación de carbones. Esta norma define como carbones de bajo rango aquellos cuyo poder calorífico bruto sea menor a 6.390 Kcal/Kg. En este rango están los carbones denominados sub bituminosos y los lignitos. En los carbones de alto rango, con un poder calorífico mayor a 6.390 Kcal/Kg., se incluyen los carbones bituminosos y antracitas.

Utilidad del carbón
Los carbones de tipo lignito tienen un poder calorífico tan bajo que no existe comercio mundial de ellos porque sólo trae a cuenta consumirlos de forma local. De forma que los únicos exportables son los sub-bituminosos A y B y los de alto rango. Es decir, las únicas reservas disponibles realmente útiles son el 60% de las que oficialmente se declaran. Y aún así éstas se encuentran contabilizadas con demasiado optimismo.
Por otro lado, la minería del carbón comenzó en sus orígenes por los recursos con mayor utilidad energética. Así, en EEUU por ejemplo, el máximo de producción de antracita se produjo en 1950 y el de bituminoso en 1990. Por lo tanto, lo importante del carbón no es el volumen disponible, sino su calidad energética. Y en ese sentido cabe aclarar que la mayor parte de las reservas de EEUU y Rusia son de lignito.
El caso de China
Pero el asunto de este artículo es caer en una cuestión importante por su relevancia, pero que ningún medio parece entender como noticia interesante.
A partir de 2003 se aprecia en China un crecimiento en el consumo de carbón aproximadamente del 250% en 6 años. El motivo fundamental es la fuerte expansión de generación eléctrica, que ha promediado un 14% anual en ese mismo periodo de tiempo, hasta ceder finalmente en 2008.
En ese mismo periodo de tiempo se han incorporado unos 425 GW de nueva capacidad. Para hacernos una idea, en 6 años China ha construido una capacidad eléctrica instalada equivalente al 9,3% de la mundial (4.565 GW) y al 22% de la dependiente del carbón (1.475 GW). China tenía en 2008 793 GW de capacidad instalada generada con carbón, equivalente al 54% mundial y al 80% de la generación eléctrica nacional.
Las previsiones son que China tiene que doblar su generación eléctrica con carbón en los próximos 25 años. ¿Es posible ese escenario energético para el gigante asiático?

¿Está cayendo el poder calorífico promedio del carbón chino?
Según los últimos datos oficiales, China consumió 864 millones de toneladas métricas de carbón (mTm) durante el primer trimestre de 2010: 444 para producción eléctrica y 136 para fines metalúrgicos. La diferencia con años anteriores es que por primera vez China está importando carbón, en una cantidad de 44,5 mTm por trimestre (5,2% del consumo total nacional). Las previsiones para 2010 son 1.600 mTm para generación eléctrica y 3.300 mTm en total, una cantidad equivalente al 60% de la producción mundial de carbón.
Pero ¿qué tipo de carbón está importando China?

China es el principal productor mundial de antracita (65%), y en la gráfica superior se observa que parece haber alcanzado el máximo de producción sobre el 2006. Sus necesidades están apareciendo entonces porque en términos generales su carbón sufre una reducción de calidad. Y la prueba se observa en que el grueso de importaciones provienen del carbón metalúrgico, que es el de más calidad.
Es decir, si en todo el carbón que consume China se produce una merma del poder calorífico sobre el 1% anual (debido a su peor calidad), eso supondría añadir a la ya de por sí fuerte demanda nacional entre 1,1 y 1,25% de nuevo carbón de peor calidad (unos 45 mTm). Para hacernos una idea otra vez de qué cantidades estamos hablando, China ya está importando carbón equivalente al 60% de lo que exporta Australia y al 30% de todo el comercio mundial. Esa nueva cantidad supondría aproximadamente el 10% del comercio mundial de carbón. De ahí ese fuerte repunte en la producción de carbón bituminoso en su propia minería.

Para cualquier persona que se acerque a la realidad con un mínimo de interés por la verdad, esta situación le podría estar confirmando las previsiones que se están barajando para China: un máximo de producción para todo el carbón sobre el 2020.
Esto quiere decir que los planes nacionales de electrificación previstos son imposibles de conseguir sólo con carbón. Pues es probable que ya antes de 2020 el país asiático esté demandando en los mercados internacionales todo el carbón disponible y aún más, según alcance su máximo con rapidez por estar entregando su producción minera un carbón con una calidad térmica progresivamente peor.
Por supuesto, esta situación va a suponer un shock económico aún mayor que el cenit de producción de petróleo, pues todo el mundo daba por sentado que a efectos prácticos el carbón era sumamente abundante y nunca iban a existir problemas en las necesidades futuras mundiales de electricidad. Pero la realidad está demostrando justo lo contrario.
Concluyendo con Antonio Turiel:
La enorme presión que va introducir China en el mercado del carbón sólo puede acabar provocando un encarecimiento del carbón en particular y de la energía en general. Y en plazo de pocos años, porque es evidente que antes de llegar al pico volumétrico China necesitaría duplicar su consumo, cosa imposible. Pero el problema es peor de lo que piensa la mayoría, ya que las previsiones para el gas y el uranio no son mucho mejores.

Popularity: 15%
3 Comments
Anonymous
(@Twitter) 14 Dec 2010 11:12 am
Wow this is a great resource.
I’m enjoying it. Good article.
Anonimo
(@Twitter) 21 Dec 2010 02:12 pm
Segun la Agencia Internacional de la Energía (AIE), la máxima producción de petróleo fue en 2006, y nunca volverá. (Noticia de Noviembre de 2010)
Anonymous
16 Mar 2011 01:03 pm
Thank a lot good post!