A pesar del problema de la deuda en España, nadie dentro del país ha cuantificado el monto total y ha puesto su pago en perspectiva. Muy al contrario, se sigue la estrategia desarrollada durante la burbuja inmobiliaria de ocultar datos, comunicar muy poco al respecto y decir que todo va muy bien.
No obstante, los periodistas en los medios parecen sentirse en el deber de informar algo no fuera a extrañarse la parroquia que se preocuparan tanto en el exterior por la economía española, pero percibiéramos estupefactos los de a pie tan pocas molestias dentro. Por eso repiten una y otra vez el bajo porcentaje de la deuda pública con respecto del PIB y no paran de decir que ya se han bajado el sueldo los cargos públicos. Por supuesto, en este tinglado nacional la pose hueca nunca ha faltado.
Sepan ustedes que (aún siendo la deuda pública aproximadamente un 60% del PIB y creciendo) eso es sólo el 15% del problema. Lo realmente preocupante es el 85% restante. Asumo como buenos los datos de McKinsey hasta el segundo semestre de 2009. Ahora son evidentemente algo peores y sospecho además que la consultora no consiguió encontrar toda la deuda del sistema económico nacional, especialmente por la maraña de relaciones público-privadas en las corporaciones locales y la permisividad del BdE en la contabilidad de las entidades financieras. Si a esto le añadimos además la caída del PIB en los 12 meses siguientes, sería razonable estimar una deuda total del 400% del PIB de 2010.
Aún siendo así probablemente, me quedo con los datos de McKinsey porque son suficientes para mostrar cómo se ha vuelto imposible para el país devolver la deuda.
Popularity: 4%
![]()

Popularity: 1%